El actor que pagó 300.000 dólares para recuperar... un dibujo de un mono

Arrancamos la semana 9 con una historia que mezcla Hollywood, un phishing de manual y una pregunta legal que ni los tribunales tenían clara en ese momento.

Seth Green, el actor conocido por "Padre de Familia", "Austin Powers" y "Robot Chicken", compró en julio de 2021 un NFT del Bored Ape Yacht Club: el #8398, al que apodó cariñosamente "Fred Simian". No era solo un capricho de coleccionista: Green pasó meses desarrollando una serie animada llamada "White Horse Tavern", con Fred como protagonista absoluto, mezclando personajes NFT con actores reales.

El detalle importante, y poco conocido fuera del mundo cripto, es que el club Bored Ape Yacht Club le da a cada dueño los derechos comerciales completos sobre su propio mono. Es decir, Green no solo tenía una imagen, tenía legalmente el derecho a convertir a Fred en estrella de televisión.

El 8 de mayo de 2022, días antes de que la serie hiciera su debut público, Green cayó en un sitio falso haciéndose pasar por una plataforma de minteo de NFT y perdió cuatro piezas de su colección, incluyendo a Fred. El estafador lo vendió casi de inmediato a un coleccionista que se hacía llamar "Mr. Cheese", por unos 200.000 dólares.

Y aquí es donde la historia se pone realmente insólita: al perder el NFT, Green perdió también, de forma automática, los derechos comerciales sobre el personaje. Su propia serie quedó legalmente congelada de la noche a la mañana, porque ya no era dueño de los derechos del protagonista.

Green, que llegó a decir públicamente que había estudiado derecho de autor por 18 años, lo intentó todo: pidió públicamente la devolución en redes sociales, mandó mensajes directos al nuevo dueño, y hasta sugirió que llevaría el caso a los tribunales para sentar un precedente legal sobre si un NFT robado y revendido de buena fe sigue perteneciendo, legalmente, al dueño original.

Nunca llegó a los tribunales. En junio de 2022, Green terminó pagando 165 ETH, unos 260.000-300.000 dólares, casi 100.000 dólares más de lo que él mismo había pagado originalmente por el NFT, solo para recuperarlo y poder seguir con su serie.

Lo insólito de todo esto es la pregunta que quedó sin resolver del todo: ¿quién era, legalmente, el verdadero dueño de Fred mientras estuvo en la wallet de "Mr. Cheese"? Este último lo había comprado de buena fe en el mercado abierto, sin saber que era robado. Ese vacío legal sigue siendo, hasta hoy, uno de los puntos más débiles de toda la narrativa de "propiedad" en el mundo NFT.

Lo que más me deja pensando de esta historia es que, en cualquier otro contexto, pagar un rescate por algo tuyo que te robaron sonaría absurdo. Pero en el mundo NFT, donde la propiedad y el código están fusionados, a veces la única forma de recuperar lo tuyo es, literalmente, volver a comprarlo.

¿Tú qué crees, Green hizo bien en pagar para evitar un juicio largo e incierto, o debió pelear el caso en los tribunales para sentar un precedente real?

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