Las empresas de crypto, IA y apuestas están aumentando fuertemente su influencia política en EE. UU.

De cara a las elecciones de 2026, las corporaciones ya han gastado US$517 millones, superando todo lo gastado en las elecciones de 2024.

El sector crypto destaca especialmente con Fairshake, un Super PAC respaldado por Coinbase, Ripple y Andreessen Horowitz, que todavía tendría unos US$130 millones para invertir en campañas.

La estrategia es apoyar a políticos de ambos partidos que favorezcan sus intereses, especialmente en temas como regulación crypto y stablecoins.

Crypto ya no solo busca influir en los mercados; también está invirtiendo millones para influir directamente en las reglas que definirán el futuro de la industria en EE. UU.