A Binance voltou a habilitar os saques neste domingo, em etapas, após o ataque hacker de US$ 6,3 bilhões. O Bitcoin foi a primeira rede a reabrir, por volta das 3 da manhã, no horário da Argentina, e a primeira fase inclui 15 redes, entre elas Ethereum, BNB Chain, Solana e XRP. A corretora diz que já cobriu cerca de 95% do valor roubado com recursos próprios; o restante são tokens menos líquidos que continua comprando.
Bitcoin terminó octubre en u$s 77.582 en el par BTC/USDT de Binance, una baja del 7,2% frente a los u$s 83.624 con los que había arrancado el mes. Es el segundo octubre negativo seguido, después de la caída del 3,9% de 2025, y el cierre mensual más bajo desde julio. El mes estuvo marcado por el hackeo a Binance y la caída de las acciones tecnológicas. Este domingo cotiza cerca de u$s 78.000.
A Binance informou que já repôs 90% dos u$s 6.300 milhões roubados de suas hot wallets. BTC, ETH, USDT, BNB, SOL e USDC, entre outros, já estão 100% cobertos. Os 10% restantes são tokens menos líquidos que ela continua comprando. O prejuízo é absorvido pela exchange com recursos próprios e pelo SAFU, e a previsão é reabrir os saques neste domingo, 1/11. O FBI atribuiu o roubo à Coreia do Norte.
Bitcoin tuvo una de las caídas más fuertes de los últimos tiempos y lo primero que hay que hacer es frenar el ruido y entender qué pasó de verdad. No todas las caídas son iguales. Algunas rompen fundamentos, otras son simples sacudidas del mercado para limpiar exceso de apalancamiento. La pregunta clave no es “¿cuánto cayó?”, sino qué se rompió y si el daño es estructural o transitorio. Sin ese diagnóstico, el miedo domina y las decisiones se vuelven emocionales. A diferencia de Luna o FTX, acá no aparece un problema interno del ecosistema cripto. No falló el protocolo ni colapsó un exchange. Todo apunta a un evento externo, probablemente estrés o quiebra de algún fondo tradicional operando Bitcoin vía ETF. El volumen de algunos ETF es enorme y explica movimientos violentos sin que haya señales de crisis criptoendémica. Cuando no hay falla interna, la historia suele ser distinta a los colapsos definitivos 📊 En lo técnico, hay señales claras: RSI en sobreventa, algo que históricamente suele anticipar rebotes, no finales. En lo macro, el contexto no es 2022. No hay un escenario de contracción extrema ni margen real para destruir liquidez sin consecuencias mayores. La Fed, guste o no, termina siempre en el mismo lugar: imprimir antes que romper el sistema. Eso pone un piso a los activos escasos en el largo plazo. Por eso, en estos momentos, la diferencia es el conocimiento. El que entiende Bitcoin no vende por pánico. Estas sacudidas son pruebas del mercado antes de la recompensa, no el final del camino. El ruido es fuerte, la volatilidad duele, pero los fundamentos siguen intactos. Paciencia, convicción y largo plazo. El resto es espuma. ₿
Lo de Bitcoin es llamativo: cae mientras la liquidez global sube y otros activos rinden bien. No es el fin de BTC, pero sí estamos en un bear market sostenido, al menos en lo social y en el corto plazo.
El contraste es claro: entran fondos a los ETF, pero la liquidez no termina de llegar al ecosistema cripto. La emisión de stablecoins está estancada y eso frena el impacto real en precios.
El 10 de octubre de 2025 fue un quiebre: aranceles de Trump a China, advertencias a MicroStrategy y liquidaciones masivas en Binance rompieron la correlación con la liquidez. Probablemente una de las mayores liquidaciones de la historia, con grandes fondos y market makers vendiendo fuerte.
¿Lo positivo? Las ballenas están acumulando spot. Hay FUD de todo tipo, pero el largo plazo sigue intacto. Con liquidez global y apetito por riesgo, la recuperación va a llegar. La clave es pensar a largo plazo y estar listo para la volatilidad.