Zuckerberg 2.0: Cuando el CEO decide que él mismo es un problema de escalabilidad y crea su propio Clon.
#Meta está desarrollando un clon digital fotorrealista de Mark Zuckerberg, capaz de interactuar en tiempo real con sus 78.000 empleados.
El avatar se entrena con su imagen, voz, gestos y declaraciones públicas, con el objetivo de que los empleados se sientan "más conectados con el fundador."
La ironía es de proporciones notables.
El hombre que construyó la plataforma de conexión humana más grande del planeta decidió que conectarse con sus propios empleados es un problema que debe resolver la IA. Meta está tratando el liderazgo humano como un cuello de botella que hay que eliminar.
El riesgo central es la autenticidad. Si el avatar responde preguntas estratégicas con su voz y cara, cómo distingue un empleado al CEO real del clon?
El potencial de desinformación puede ser un problema a resolver en el corto plazo.
El juego largo va más allá: con 1,6 billones de dólares comprometidos en IA, si esto funciona a escala interna, Meta lo convertirá en producto para creadores e influencers.
Están construyendo el primer prototipo de "liderazgo-como-servicio escalable".
La distopía está en que nadie parece hacerse esa pregunta en voz alta.