En el apartado anterior vimos que los bloques de Bitcoin no aparecen siguiendo un horario exacto.
Pero ahora surge una pregunta interesante: cuando se encuentra un nuevo bloque, ¿cómo se enteran las demás computadoras que participan en Bitcoin si no existe un servidor central encargado de comunicarlo?
Para comprenderlo necesitamos conocer una característica fundamental de su arquitectura: Bitcoin funciona mediante una red P2P.
P2P significa Peer-to-Peer, expresión inglesa que se traduce como red entre pares.
¿Pero qué es realmente?
Pensemos primero en un sistema tradicional. Cuando utilizamos determinados servicios digitales, nuestra computadora se comunica con servidores administrados por una empresa. Esos servidores centralizan determinadas funciones y pueden actuar como intermediarios indispensables para prestar el servicio.
Bitcoin utiliza un modelo de comunicación diferente. En lugar de depender de un único servidor central encargado de distribuir toda la información, las computadoras que participan en su red pueden establecer conexiones entre sí e intercambiar mensajes utilizando el protocolo Bitcoin.
¿Y QUÉ INFORMACIÓN INTERCAMBIAN?
Principalmente, información relacionada con las transacciones y los bloques.
Por ejemplo, cuando una persona realiza una transacción con bitcoin, esa operación puede ingresar a la red y comenzar a difundirse entre distintas computadoras.
Algo similar ocurre cuando se encuentra un nuevo bloque: la información sobre su existencia comienza a circular para que otros participantes puedan conocerlo.
Pero hay un detalle importante: no todas las computadoras están conectadas directamente entre sí.
La red funciona mediante múltiples conexiones que permiten que la información se distribuya por diferentes caminos.
Esto significa que una computadora puede recibir información que originalmente provino de otra con la que nunca estableció una conexión directa.
Tampoco existe una transmisión instantánea y simultánea hacia todos los participantes.
Algunos reciben determinados mensajes antes que otros, porque intervienen factores como la distancia de red, las conexiones disponibles, la congestión y los tiempos de comunicación.
Por eso, durante breves períodos, distintas computadoras pueden tener información diferente sobre las transacciones y los bloques más recientes.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESTA ARQUITECTURA?
Porque elimina la necesidad de un único servidor central encargado de distribuir obligatoriamente toda la información de Bitcoin.
Si una computadora deja de funcionar o una conexión se interrumpe, otras conexiones pueden continuar permitiendo la circulación de mensajes.
Esto contribuye a que Bitcoin funcione como una red distribuida, aunque no significa que sea inmune a las interrupciones o a los problemas de conectividad.
Y acá debemos comprender una diferencia esencial.
Que una información pueda circular por miles de computadoras no significa que todas deban aceptarla como verdadera.
Una cosa es comunicar información y otra muy diferente es determinar si cumple las reglas del sistema.
Entonces aparece una pregunta fundamental:
Si Bitcoin no depende de una autoridad central que controle todas las operaciones, ¿qué componente permite comprobar independientemente que la información recibida sea válida?
Para responder esto necesitamos conocer una de las piezas más importantes de su funcionamiento: el nodo completo....
Vamos a verlo....
