Fuego en Oriente Medio: lo que el ataque a Irán nos dice sobre el futuro de las criptomonedas
Hoy, 28 de febrero de 2026, me desperté con una noticia que, siendo honesto, venía anticipando desde hace meses: Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán. La operación no surgió de la nada. Es el resultado de una espiral de tensión que lleva más de un año escalando, y cuyas consecuencias en los mercados financieros globales ya se sienten con fuerza.El contexto que nadie puede ignorar Para entender lo que ocurre hoy, hay que recordar junio de 2025. En la noche del 21 al 22 de ese mes, Trump ordenó la Operación Midnight Hammer: siete bombarderos B-2 destruyeron las principales instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahán. Fue el primer ataque directo de EE.UU. sobre suelo iraní en décadas, y Trump lo proclamó como "un éxito militar espectacular". Lo que vino después fue un ciclo clásico de represalia y amenaza. El régimen iraní, presionado externamente y erosionado internamente por protestas masivas que comenzaron en diciembre de 2025, se encontraba en una posición de extrema fragilidad. Las negociaciones fracasaron, la comunidad internacional no logró desescalar, y esta mañana el Ministerio de Defensa israelí confirmó lo inevitable: un ataque preventivo coordinado con Washington, con explosiones reportadas incluso cerca de la residencia del líder supremo, el Ayatolá Alí Jamenei. Irán respondió cerrando su espacio aéreo y anunciando ataques de represalia. Trump, fiel a su estilo, salió a justificarlo públicamente: los ataques buscan "defender al pueblo estadounidense" y animó directamente a los iraníes a "tomar el control de su gobierno". La apuesta es enorme, y el tablero geopolítico está más caliente que nunca. Lo que el mercado cripto revela Como analista que sigue de cerca los mercados digitales, lo que más me llama la atención esta mañana no es solo el ruido de los misiles: es la velocidad y brutalidad con la que el mercado cripto absorbió el impacto. Bitcoin cayó casi un 5% en cuestión de minutos, cotizando cerca de los $63,000. Más de $100 millones en órdenes de compra apalancadas fueron liquidados en apenas 15 minutos desde que se conoció la noticia. El petróleo WTI subió un 9%, el Nasdaq retrocedió alrededor de un 1%, y el oro —ese termómetro del miedo histórico— se fortaleció nuevamente. Lo que me parece más revelador de este episodio es el siguiente patrón que se repite: Bitcoin no está actuando como "oro digital". Al contrario, en momentos de crisis geopolítica real, el mercado lo trata como un activo de riesgo más, no como refugio. Esto ya lo vimos en junio de 2025, cuando BTC cayó por debajo de los $100,000 tras la Operación Midnight Hammer, acumulando liquidaciones por $636 millones en 24 horas. Hoy la historia se repite, con un Bitcoin que ya venía castigado —desde máximos de casi $98,000 a finales de 2025, acumula una caída del 31%— y que ahora enfrenta otro golpe bajista en un contexto de mínima tolerancia al riesgo. ¿Qué puede venir ahora? Hay una variable que me preocupa especialmente: el Estrecho de Ormuz. El parlamento iraní ya recomendó su cierre, y si la Guardia Revolucionaria ejecuta esa medida, estaríamos ante una perturbación del 20% del comercio mundial de petróleo y combustibles. El secretario de Estado Marco Rubio lo describió como un "suicidio económico" para Irán, pero en un régimen acorralado, la racionalidad económica no siempre gana. Para el mercado cripto, un cierre de Ormuz significaría un shock de oferta energética global, mayor inflación, tasas de interés más altas, y presión adicional sobre todos los activos de riesgo. Los analistas identifican una zona de soporte clave para Bitcoin entre $60,000 y $55,000; si el conflicto no escala hacia una guerra prolongada, ese piso podría mantenerse. Pero si la situación se deteriora, no descartaría caídas más profundas. Lo que sí sé con certeza esta mañana es que la geopolítica ha vuelto a recordarle al mercado cripto una lección que muchos inversores prefieren olvidar: en el mundo real, ningún activo está desconectado del ruido del mundo. Las criptomonedas tienen fundamentos propios y una tesis de largo plazo que sigue intacta, pero en el corto plazo, el miedo manda. Y hoy hay mucho miedo, estaremos atentos a lo que pasará. #USIsraelStrikeIran
<t-53/> Ich werde ehrlich sein: WLD hatte kein einfaches Jahr. Seit seinen Allzeithochs hat der World-Token (ehemals Worldcoin) einen Rückgang von fast 95% erlitten, und in den letzten 12 Monaten liegt der Rückgang bei etwa 65%. Heute, am Ende Februar 2026, liegt der Preis bei etwa $0.39–$0.41 USD. Für viele Anleger klingt das nach einem Misserfolg. Für andere klingt es nach einer Gelegenheit. Ich glaube, die Realität liegt irgendwo dazwischen, und in diesem Artikel erkläre ich dir warum. Was passiert gerade mit WLD?