Bitcoin cerró en 81,269 USD con una caída del -2.41% en 24 horas, después de barrer dos niveles de liquidez clave: el PDL en 82,706 USD y el PWL en 82,500 USD. Ambos barridos ocurrieron por debajo, lo que significa que el precio tocó zonas donde se acumulan stops de traders, los ejecutó, y luego rebotó parcialmente.

La lectura Wyckoff no muestra señal estructural clara: ni spring (barrido de mínimos seguido de recuperación fuerte) ni upthrust (barrido de máximos seguido de caída). El análisis tradicional marca un doble piso en 80,427 USD y una tendencia bajista activa. El sesgo multiperiodo está fragmentado: bajista en 4H, 1H y diario; neutral en semanal; alcista en mensual. Esto sugiere lateralización o volatilidad sin dirección clara.

El gobierno de EE.UU. transfirió $1,000 millones en BTC incautados del hackeo de Bitfinex 2016, sin señal de venta inmediata. Históricamente, las ventas gubernamentales se anuncian con anticipación, pero la percepción genera presión psicológica vendedora.

El Fear & Greed cayó de 71 a 64 (sigue en Greed, pero enfriándose). Los tokens de metaverso (SAND -17.24%, MANA -13.82%) y DeFi (ORCA -18.68%, NEAR -14.09%) lideran las caídas, señal de rotación de capital.

¿El precio respeta el doble piso en 80,427 USD o lo rompe con convicción? Esa es la pregunta clave de las próximas horas.

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