Bueno, otros centavitos con $OP , porque uno trabajando honradamente y #BİNANCE trabajando en equipo con las comisiones, aquí vamos todos progresando. JAJAJAJA, claro, más ellos....Eso sí, parce, qué cosita tan hermosa operar scalping en una plataforma donde poner un stop loss dinámico parece trámite en notaría. Uno quiere entrar, asegurar ganancias y mover el stop con el ratón, como Dios manda, pero Binance le pone a uno una gincana.
Si vas a entrar, podés dejar el stop loss desde la misma orden. Pero si ya estás montado en la operación, la cosa cambia: primero te toca ponerlo por debajo del precio y después sí, moverlo hasta donde querás. Y mientras uno hace toda esa vuelta, el precio ya pegó la carrera, se devolvió y hasta alcanzó a saludar a la familia, imaginen, no ve una ganancia bonita, quiere asegurarla como quien guarda el último billete antes de la quincena, y cuando por fin logra acomodar el bendito stop, el mercado ya se devolvió. La ganancia era de uno, pero duró menos que un almuerzo fiado.
Y las comisiones, ni hablar. Uno hace cinco operaciones, saca unos centavitos y Binance pasa por caja primero, como ese socio que nunca trabaja, pero siempre está pendiente de repartir las ganancias. Lo curioso es que, teniendo semejante equipo de ingenieros, uno pensaría que podrían implementar una gestión de órdenes más fluida, tipo Tradovate, donde uno pueda arrastrar el stop loss y el take profit directamente sobre el gráfico, sin tener que hacerle una novena al celular para asegurar una operación.
Pero bueno, no digo que #Binance lo haga a propósito para que uno no gane tanto... ¡aunque a veces dan ganas de preguntarse si el departamento de experiencia de usuario lo dirige el mismo que cobra las comisiones!
Mientras tanto, seguimos haciendo scalping, cuidando cada centavo y desarrollando una paciencia que ni los monjes tibetanos. Porque en este negocio uno tiene que ganarle al mercado, a las comisiones y, de vez en cuando, a la propia plataforma.
Si vas a entrar, podés dejar el stop loss desde la misma orden. Pero si ya estás montado en la operación, la cosa cambia: primero te toca ponerlo por debajo del precio y después sí, moverlo hasta donde querás. Y mientras uno hace toda esa vuelta, el precio ya pegó la carrera, se devolvió y hasta alcanzó a saludar a la familia, imaginen, no ve una ganancia bonita, quiere asegurarla como quien guarda el último billete antes de la quincena, y cuando por fin logra acomodar el bendito stop, el mercado ya se devolvió. La ganancia era de uno, pero duró menos que un almuerzo fiado.
Y las comisiones, ni hablar. Uno hace cinco operaciones, saca unos centavitos y Binance pasa por caja primero, como ese socio que nunca trabaja, pero siempre está pendiente de repartir las ganancias. Lo curioso es que, teniendo semejante equipo de ingenieros, uno pensaría que podrían implementar una gestión de órdenes más fluida, tipo Tradovate, donde uno pueda arrastrar el stop loss y el take profit directamente sobre el gráfico, sin tener que hacerle una novena al celular para asegurar una operación.
Pero bueno, no digo que #Binance lo haga a propósito para que uno no gane tanto... ¡aunque a veces dan ganas de preguntarse si el departamento de experiencia de usuario lo dirige el mismo que cobra las comisiones!
Mientras tanto, seguimos haciendo scalping, cuidando cada centavo y desarrollando una paciencia que ni los monjes tibetanos. Porque en este negocio uno tiene que ganarle al mercado, a las comisiones y, de vez en cuando, a la propia plataforma.