SI ESTAS EN ESTE MERCADO DEBES SABER ESTO...
En el mundo de las criptomonedas, un ciclo de mercado se refiere a los cambios en el precio de las criptomonedas. Se les llama ciclos porque siguen patrones de precios al alza y a la baja. Estos precios obedecen al sentimiento o las emociones de las personas, que son las que finalmente ponen o quitan su dinero de las criptomonedas para definir su valor. Aunque todos sabemos que las ballenas pueden cambiar la dirección del precio en un abrir y cerrar de ojos. El mercado es totalmente emocional; la confianza de los inversores es una emoción mediada por lo que ocurre en la política, en la economía y en los mercados. Las criptomonedas son extremadamente volátiles, incluyendo al Bitcoin. Esta es la razón por la que los inversores, en situaciones de incertidumbre (no saber qué pasará con la economía) o por el miedo a una recesión económica, abandonan los mercados volátiles y se refugian en el oro. Las criptomonedas son tan susceptibles a cambiar su precio que una noticia, como la de una nueva inteligencia artificial, es suficiente para quebrar su valor. Las narrativas de las criptomonedas poco a poco dejaron de importar. Con la llegada de las MEMECOIN de Donald Trump y Melanie (Melania), se mandó al carajo todo el potencial que representaban las criptomonedas como una posible moneda de intercambio, al menos desde la visión de Donald Trump, cuyo propósito quedó al descubierto al lanzar un par de MEMECOIN antes de la toma de posesión y las amenazas permanentes en contra de Europa, y todo aquel que se atreva a desafiar el dólar. Las amenazas incluyen aranceles del cien por ciento sobre quienes quieran comerciar con los EE. UU. e incluso un bloqueo o una intervención militar. Donald Trump se ha propuesto recuperar el terreno perdido por el dólar a punta de cañonazos. Quienes pensamos ingenuamente alguna vez que Donald Trump defendería las criptomonedas nos equivocamos; solo fue una estrategia para captar votos. Para Trump, las criptomonedas, tal como lo manifestó en su primer gobierno, no tienen valor alguno y solo sirven para ganar dinero, tal cual un casino o una mesa de apuestas. Trump sabe mover las emociones de la gente y sabe que esas emociones determinan dónde pondrá la gente su dinero. Aprendió eso desde que comenzó en el turbio negocio inmobiliario, donde utilizó las más crueles artimañas para hacerse con las propiedades y con el dinero de la gente. Con Donald Trump se acaban las narrativas y las tecnologías de las criptomonedas, y se abren oficialmente los casinos. Lo último que ha hecho es reducir a la mitad el personal que regulaba las criptomonedas. Esto es sencillamente darle cancha o poder a los dueños de las monedas para que manipulen sus precios sin compromiso legal ni penal. Ha comenzado una era de desregulación que sumirá en el caos y la oscuridad 🌑 al criptomercado. Y claro, Donald Trump seguirá invirtiendo en los exchanges con sus MEMECOIN o cualquier moneda que pueda manipular, como es hoy el caso de Ethereum, a la que está moviendo a su antojo para ganarse los millones que se gastó en la campaña. Y ya saben ustedes que esto es un juego de suma cero: el dinero que ustedes pierden va a los bolsillos de gente como Donald Trump y Elon Musk.
Volviendo al tema de cómo las criptomonedas se movían (y hablo en pasado porque Donald Trump es, sin duda, un rompeciclos), es importante notar que las criptomonedas se mueven en cuatro fases principales:
La primera de ellas es la Acumulación. En esta fase, se produce después de que el mercado haya tocado fondo y los precios estén en su punto más bajo. Está marcada por un periodo de relativa estabilidad, en el que los inversores avispados (los más hábiles) empiezan a comprar criptomonedas, anticipando futuras subidas de precios. Durante la acumulación, la confianza del mercado suele ser baja y el interés de la gente está por el suelo; de hecho, poco o nunca se miran noticias sobre el mercado.
La segunda fase la llamaremos la de la "Tendencia alcista" o (mercado alcista), que ocurre después de la fase de acumulación. En esta fase, los precios comienzan a subir, casi siempre impulsados por el cada vez más creciente interés de los inversores que se enteran de que las monedas están subiendo de precio. Aparecen las noticias positivas y el mercado recupera credibilidad. La tendencia alcista puede ser gradual al principio, así que si no ves que las monedas suben rápidamente, debes tener paciencia. Ese mercado irá ganando impulso, como en el mes de noviembre, cuando muchos vendieron anticipadamente y, unos diez días después, las monedas, luego de tres meses de acumulación, se pegaron un brinco al techo. Con esta subida, se suman más inversores, atraídos por el aumento de los precios y el miedo a perderse algo, y las monedas siguen subiendo de precio.
La tercera fase la llamaremos de Distribución. Al alcanzarse el punto más alto de la tendencia alcista, que todos recuerdan de noviembre y diciembre, se inicia la fase de distribución. Los precios alcanzan su punto álgido y los primeros inversores empiezan a recoger beneficios vendiendo sus criptomonedas. Se siente una gran actividad del mercado, pero también se nota que el sentimiento o las emociones comienzan a cambiar, sencillamente porque los grandes inversores, los que están informados, empiezan a dejar filtrar la información sobre las posibles caídas.
Luego caemos en la última fase, que llamaremos la "Tendencia bajista" o (mercado bajista). Una vez terminada la distribución, los inversores grandes, medianos y pequeños siguen tomando ganancias y se impone progresivamente la presión vendedora, que va opacando o superando a los compradores, dando lugar a la fase odiada por todos los incautos y que hemos llamado "tendencia bajista o mercado bajista". Esta fase bajista comenzó la última semana de junio de 2024 y terminó aproximadamente la segunda semana de noviembre de 2024, pasando cerca de cinco meses o un poco menos.
En las fases bajistas, los precios empiezan a caer, a veces rápidamente, a medida que el optimismo se convierte en pesimismo, y más si está catalizado por un presidente que se vendió como defensor del mercado cripto y lo que ha hecho es convertirlo en un negocio personal y un circo 🎪, un casino chino mediocre y aburrido. Todos los que estudiamos economía de mercado sabemos que esta fase bajista puede verse exacerbada por noticias o acontecimientos negativos que provoquen nuevas ventas. Todo lo que está haciendo Donald Trump, con sus amenazas y sus decretos de terror, una política que intenta imponer por la fuerza el dólar, terminará destruyéndolo, sencillamente porque nadie pondrá sus activos en una moneda con la que te extorsionan o te chantajean.
Para terminar, mis amigos invisibles, con la fase bajista del criptomercado, el ciclo se ha completado una vez que ha tocado fondo y vuelve a la fase de acumulación, que es probablemente la que estamos viviendo.
Si realmente quieren no perder dinero, es importante saberse estas fases, pero sin perder la última y quinta fase, que yo personalmente he llamado la fase de la manipulación. Esta es la fase de las fases porque se pasea libremente por todos los ciclos del mercado, usando su poder económico y político para hacer subir y bajar los precios del mercado, violando todas las reglas y las leyes de mercado, incluyendo la reina de todas, como lo es la ley de la oferta y la demanda. A esta fase manipuladora también la llamaremos la Tendencia estafadora, donde los intocables, los ricos y poderosos, se quedan, como lo acaban de hacer, con un billón de dólares al desplomar el mercado y llevarlo a donde les permitió hacerse con el dinero de millones de incautos que no imaginaron de ninguna forma que la caída del Bitcoin haría perder hasta el 70 % del valor de algunas criptomonedas, preservando y protegiendo unas pocas que son propiedad de algún poderoso.
Hasta aquí, por ahora, me permito darles lo único que puedo darles en la distancia: información. Y ya saben que información es poder. Hasta siempre, mis amigos invisibles.
Giorgio Sferraza
Licenciado en administración de empresas