El diseño original de las transferencias en blockchain partió de una premisa simple pero costosa: obligar al usuario a interactuar con cada movimiento como si estuviera entregando efectivo, mediante acciones directas, visibles y repetitivas. Plasma cambia ese modelo con authorization-based transfers, que se parecen más a firmar un cheque.
No autorizas una transacción puntual, autorizas condiciones. A partir de ahí, el sistema puede ejecutar transferencias sin pedirte confirmación cada vez. El resultado no es solo menos fricción, sino un cambio profundo en cómo se diseña la experiencia financiera on-chain.
Este enfoque no elimina responsabilidad ni control; los redefine. Entender esta diferencia es clave para evaluar qué tipo de UX está construyendo @Plasma y por qué el rol de $XPL no se reduce a una narrativa superficial.
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Esta publicación no debe considerarse asesoramiento financiero. Realiza siempre tu propia investigación y toma decisiones informadas al invertir en criptomonedas.


