Demandaron a Zuckerberg, ganaron 65 millones... y los usaron para comprar el 1% de todo el Bitcoin
Perder contra Mark Zuckerberg terminó siendo, sin querer, el mejor negocio de su vida.
Tyler y Cameron Winklevoss son gemelos, remeros olímpicos (compitieron en Pekín 2008) y los protagonistas de "La red social": acusaron a Zuckerberg de haberles robado la idea de Facebook. La disputa legal terminó en un acuerdo de unos 65 millones de dólares.
Escucharon hablar de Bitcoin por primera vez durante unas vacaciones en Ibiza. En 2013, cuando casi nadie fuera de los foros tecnológicos lo conocía, invirtieron 11 millones de dólares de ese acuerdo. Se estima que llegaron a controlar cerca del 1% de todos los bitcoin que existían, unos 100.000.
Para ponerlo en perspectiva: en ese momento el Bitcoin valía unos 120 dólares y mucha gente lo consideraba un experimento raro de internet. Ellos lo trataron como oro digital desde el primer día.
En abril de 2013 lo contaron públicamente al New York Times, y la reacción fue de burla. Los comparaban con alguien cayendo en un esquema Ponzi. Cameron lo resumió años después con una frase atribuida a Gandhi: primero te ignoran, luego se ríen de ti, luego te combaten y luego ganas. Según él, en ese momento estaban en la fase de las risas.
No se quedaron solo en comprar. Pidieron a la SEC autorización para el primer ETF de Bitcoin de la historia, que fue rechazado en 2017. Fundaron además Gemini, un exchange de criptomonedas con sede en Nueva York, y lanzaron un índice para seguir el precio de Bitcoin.
En diciembre de 2017, con el Bitcoin por encima de los 11.000 dólares, aquella inversión de 11 millones superaba los 1.000 millones. Se los consideró los primeros multimillonarios del bitcoin: más de 90 veces lo invertido.
Y el remate: la idea que la SEC les rechazó en 2017 terminó existiendo. En enero de 2024, la SEC aprobó los primeros ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos, una propuesta muy parecida a la que ellos habían peleado años antes.
Pregunta rápida: ¿visión o suerte? Cuéntame cuál de las dos pesó más.
Sígueme: el viernes hablamos de una demanda que dejó a una criptomoneda en pausa durante casi cinco años.
