Tratando de entender un poco que pasó hoy con la ley clarity:
La propuesta de ley CLARITY Act (Digital Asset Market Clarity Act) fue bloqueada en el Senado de EE. UU. mediante una votación procedimental de 49 a 50, al no alcanzar los 60 votos requeridos para superar el filibusterismo y avanzar a debate formal.
Aunque los aspectos técnicos de la regulación (como la división de competencias entre la SEC y la CFTC) tenían consenso, la ley encalló por desacuerdos clave:
Conflictos de ética presidencial: Fue el principal punto de discordia. La bancada demócrata argumentó que las cláusulas éticas e imparciales eran insuficientes y dejaban vacíos que permitían la especulación o el beneficio económico directo de altos funcionarios en el mercado cripto.
Resistencia del sector bancario y los rendimientos en stablecoins: La regulación sobre las recompensas o intereses (yields) derivados de las stablecoins enfrentó una fuerte oposición por parte de la banca tradicional y comunitaria, que temía una fuga de depósitos hacia activos digitales.
Responsabilidad en DeFi: Tampoco se logró un acuerdo claro sobre el nivel de responsabilidad legal y regulatoria que debían asumir los desarrolladores de finanzas descentralizadas.
Falta de apoyo bipartidista y desacuerdos internos: Además del voto en bloque de la bancada demócrata, cuatro senadores republicanos (Susan Collins, Josh Hawley, Jerry Moran y Thom Tillis) votaron en contra.
Con esta votación fallida y el receso del Congreso previo a las elecciones de medio término (midterms), la tramitación legislativa queda paralizada por el resto del año. Mientras tanto, el marco regulatorio en EE. UU. continuará guiándose por las normativas y directrices directas que adopten de forma independiente la SEC y la CFTC.
La propuesta de ley CLARITY Act (Digital Asset Market Clarity Act) fue bloqueada en el Senado de EE. UU. mediante una votación procedimental de 49 a 50, al no alcanzar los 60 votos requeridos para superar el filibusterismo y avanzar a debate formal.
Aunque los aspectos técnicos de la regulación (como la división de competencias entre la SEC y la CFTC) tenían consenso, la ley encalló por desacuerdos clave:
Conflictos de ética presidencial: Fue el principal punto de discordia. La bancada demócrata argumentó que las cláusulas éticas e imparciales eran insuficientes y dejaban vacíos que permitían la especulación o el beneficio económico directo de altos funcionarios en el mercado cripto.
Resistencia del sector bancario y los rendimientos en stablecoins: La regulación sobre las recompensas o intereses (yields) derivados de las stablecoins enfrentó una fuerte oposición por parte de la banca tradicional y comunitaria, que temía una fuga de depósitos hacia activos digitales.
Responsabilidad en DeFi: Tampoco se logró un acuerdo claro sobre el nivel de responsabilidad legal y regulatoria que debían asumir los desarrolladores de finanzas descentralizadas.
Falta de apoyo bipartidista y desacuerdos internos: Además del voto en bloque de la bancada demócrata, cuatro senadores republicanos (Susan Collins, Josh Hawley, Jerry Moran y Thom Tillis) votaron en contra.
Con esta votación fallida y el receso del Congreso previo a las elecciones de medio término (midterms), la tramitación legislativa queda paralizada por el resto del año. Mientras tanto, el marco regulatorio en EE. UU. continuará guiándose por las normativas y directrices directas que adopten de forma independiente la SEC y la CFTC.