En mi última operación en futuros con $FIO obtuve una ganancia clara. El paso correcto era retirarme y asegurarla, pero la avaricia me llevó a entrar de nuevo. En un descuido, terminé perdiendo lo ganado y algo más.
Esta experiencia me enseñó que:

• El trading no premia la avaricia, premia la disciplina.
• La gestión del riesgo es tan importante como la entrada.
• Lo que no se debe hacer es dejar que la emoción decida por nosotros.

El mercado siempre da oportunidades, pero solo a quienes saben respetar sus reglas.