đ Hace un año, un amigo me dijo: "El mundo se puede estar cayendo y tĂș sigues en tu 'Bitcoin World', una vaina que compras y a las semanas tienes pĂ©rdidas". Fue un comentario pasivo-agresivo.
A corto plazo; SĂ, Bitcoin se siente como tragar vidrio roto. A largo plazo, Bitcoin se siente como poseer la mĂĄquina de imprimir tranquilidad que estĂĄ robando la paz a los demĂĄs.
El gråfico sube. Luego baja. Hace que hombres y mujeres lloren en sus cuentas de #Binance y que muchos declaren con solemnidad el funeral, por trigésima sexta vez.
Y luego sube de nuevo. MĂĄs lejos que antes. MĂĄs alto de lo que dijeron que era posible. Y aquĂ estĂĄ lo que es incĂłmodo: nuestra incomodidad es el rendimiento. Cada vendedor en pĂĄnico que entrega su $BTC estĂĄ entregando su futuro a alguien con un horizonte temporal mĂĄs largo. No se trata de ignorar la volatilidad. Se trata de superarla. Ve a Terapia.
Porque en una lĂnea de tiempo lo suficientemente larga, Bitcoin no se siente como una apuesta. Se siente como la Ășnica decisiĂłn que tomaste que realmente tuvo sentido.
A corto plazo; SĂ, Bitcoin se siente como tragar vidrio roto. A largo plazo, Bitcoin se siente como poseer la mĂĄquina de imprimir tranquilidad que estĂĄ robando la paz a los demĂĄs.
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Y luego sube de nuevo. MĂĄs lejos que antes. MĂĄs alto de lo que dijeron que era posible. Y aquĂ estĂĄ lo que es incĂłmodo: nuestra incomodidad es el rendimiento. Cada vendedor en pĂĄnico que entrega su $BTC estĂĄ entregando su futuro a alguien con un horizonte temporal mĂĄs largo. No se trata de ignorar la volatilidad. Se trata de superarla. Ve a Terapia.
Porque en una lĂnea de tiempo lo suficientemente larga, Bitcoin no se siente como una apuesta. Se siente como la Ășnica decisiĂłn que tomaste que realmente tuvo sentido.