Hace años vi $THETA cerca de 2 dólares y $STX cerca de 4, y sentí que se me escapaban. Hoy esas mismas monedas están en precios que entonces parecían impensables, y el impulso es no tocarlas.

Si los ciclos se repiten, la pregunta no es si prefieres comprar aquí, a 2 dólares o en el máximo. La pregunta es qué estás comprando: una tesis que sigue en pie, o el alivio de no quedarte fuera otra vez.

Dos dólares en #THETA no era el techo. Cuatro dólares en #STX estaba junto al techo. El precio que se siente irrepetible casi nunca lo es. Ni al alza ni a la baja.