No existe una billetera perfecta. Cada una tapa un hueco y abre otro.

¿Entonces cuál usas? Depende. Vas a gastar hoy o vas a guardar por años.

Imagina que tienes 1 $BTC . Dejas 0.05 en una billetera que vive conectada a internet, lista para gastar rápido. El resto, 0.95, queda en algo que jamás toca la red mientras no lo necesitas.

Y esa distancia entre lo que está a la mano y lo que está guardado es, en el fondo, todo el juego de la custodia.

CONCEPTOS CLAVE

- Billetera caliente: vive conectada, siempre lista para lo que vas a mover ya. Pero estar en línea todo el tiempo también significa estar expuesta todo el tiempo.
- Billetera fría: se conecta solo al momento de firmar. El resto del tiempo queda fuera de la red, lo que frena el robo remoto. Eso sí, no es automática: igual hay que respaldarla y cuidarla.
- Billetera de hardware: un aparato físico guarda las claves lejos de cualquier computadora y se conecta por cable nada más para firmar. Bloquea los ataques que llegan por internet, pero no evita que la pierdas o que te la quiten en persona.
- Billetera de papel: las claves quedan escritas o impresas, sin un cable ni un chip de por medio. Ningún hacker la toca desde lejos, pero el fuego, el agua o una mudanza descuidada sí pueden borrarla para siempre.

Guardar cripto se parece a guardar efectivo. Un poco en el bolsillo para el día a día, el resto bajo llave, donde solo tú puedas llegar.

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