La verdadera ayuda debe llegar a quien lo perdiĂł todođ«đ
La tragedia que estamos viviendo en Venezuela tras los recientes terremotos nos exige la mayor humanidad y empatĂa posible. Hay miles de familias damnificadas, personas que han perdido sus hogares en La Guaira, Caracas y otras zonas afectadas, y que hoy dependen de la ayuda, los beneficios y las donaciones que se estĂĄn distribuyendo para poder subsistir.đđ đ§đ§Por eso, resulta inaceptable que en medio del dolor ajeno aparezcan personas oportunistas intentando aprovecharse de la situaciĂłn. Querer beneficiarse de los recursos de emergencia sin necesitarlos, o desviar apoyos que van destinados estrictamente a las vĂctimas reales, no es "viveza", es una falta total de escrĂșpulos. â ïž Cada recurso que se lleva un oportunista, es un recurso que se le quita a una familia que hoy duerme en la calle o en un refugio. El llamado a la comunidad y a los organizadores: đđŁïžđ