Análisis basado en los resultados del tercer trimestre de 2026 de la antigua Bitfarms

Keel Infrastructure, la minera que cotiza en Nasdaq y que hasta hace poco se llamaba Bitfarms, ha dejado de acumular Bitcoin. En el trimestre cerrado el 30 de septiembre vendió 2,520 BTC: toda su reserva (2,261 BTC) más 259 monedas recién minadas. La operación le dejó unos 192 millones de dólares en caja.

Los números de la venta

El precio medio de venta rondó los 76,200 dólares por BTC. La compañía asegura que vendió "en periodos de fortaleza", pero su estado de resultados refleja una pérdida realizada de 32 millones de dólares, lo que sugiere que parte de esas monedas se había adquirido o valorado a precios superiores.

A partir de ahora, la política es vender a diario lo que se mine en sus instalaciones de Quebec. Con una producción cercana a tres BTC por día, hablamos de ventas pequeñas en términos de mercado. Lo relevante no es el volumen, sino el cambio de estrategia: Keel renuncia a usar Bitcoin como activo de tesorería.

¿Sigue siendo una acción ligada a Bitcoin?

Solo en parte. Al no mantener reservas, la empresa elimina el riesgo de ver su balance oscilar con el precio de la moneda. Pero su propio informe trimestral advierte que la volatilidad de Bitcoin seguirá afectando sus resultados, porque la minería continúa siendo una de sus pocas fuentes de ingresos actuales. En otras palabras: Keel ya no posee$BTC, pero aún vive de él hasta que lleguen los clientes de inteligencia artificial.

Para el accionista, esto tiene una consecuencia directa: desaparece la tesis de "acción proxy de Bitcoin" que atraía a parte del mercado. El título cayó 9.5% hasta 1.90 dólares el jueves y acumula una baja cercana a 18% en cinco días.

El giro hacia los centros de datos de IA

La razón del cambio es el destino del dinero. Keel está reconvirtiendo sus sitios con acceso a energía en centros de datos de computación de alto rendimiento (HPC), el tipo de infraestructura que demanda la IA. Las obras comenzaron en septiembre en Moses Lake, Washington, y los primeros ingresos de HPC se esperan en 2027.

No está sola. Riot Platforms vendió 79% de su Bitcoin en el mismo periodo para financiar centros de datos de IA en Texas, y la tendencia sectorial apunta a que los mineros se convierten en vendedores netos de las monedas que producen.

Liquidez sólida, pero con riesgos

El director financiero, Jonathan Mir, afirmó que la compañía cuenta con unos 780 millones de dólares en liquidez y que no necesita deuda ni emisión de acciones antes de firmar un contrato de arrendamiento. Aun así, el balance muestra una deuda a largo plazo de 1,020 millones de dólares, y los ingresos cayeron 59% hasta 28 millones.

El CEO, Ben Gagnon, indicó que varios candidatos solventes negocian en tres sitios, con horizonte de corto plazo, pero todavía no hay ningún contrato firmado. Ese es el punto crítico de la tesis. Entre los riesgos que la empresa enumera figuran una orden ejecutiva de Pensilvania sobre centros de datos y la oposición local a este tipo de proyectos.

Qué vigilar

• Primer contrato de arrendamiento: es el catalizador que validaría el giro a HPC.

• Calendario de obras en Moses Lake: cualquier retraso afecta los ingresos previstos para 2027.

• Evolución de los ingresos por minería: seguirán dependiendo del precio de Bitcoin mientras no haya clientes de IA.

• Carga de deuda frente a liquidez: 780 millones en caja contra 1,020 millones de deuda a largo plazo.

• Entorno regulatorio y social alrededor de los centros de datos.

Conclusión

Keel ha convertido una reserva de Bitcoin en munición para una apuesta de largo plazo en infraestructura de IA. Es una transición coherente con la del sector, pero deja a la empresa en un punto intermedio incómodo: sin el respaldo de una reserva cripto y sin ingresos de IA todavía. Hasta que se firme el primer contrato, la acción dependerá de la confianza del mercado en la ejecución.

Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera.

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