Imaginá comprar criptomonedas por 1.000 dólares y descubrir que un programa informático consiguió ganar dinero haciendo que recibieras menos monedas de las que correspondían...
No te robaron la contraseña. No accedieron a tu billetera. Tampoco te enviaron un enlace fraudulento.
Simplemente aprovecharon el momento exacto en que estabas comprando....
Esta técnica se llama Sandwich Attack, y una investigación publicada el 23 de septiembre de 2026 reveló algo inquietante: también se estaban produciendo ataques contra operaciones que utilizaban mecanismos diseñados para impedirlos. El estudio se titula No Place to Hide: An Analysis on Protected Order Flow Sandwich Attacks.
Pero ¿qué es exactamente y cómo funciona?
IMAGINÁ ESTA OPERACIÓN.
Tenés 1.000 $USDT y decidís cambiarlos por Solana ($SOL ) mediante una plataforma descentralizada.
La aplicación calcula el precio y te muestra que recibirías aproximadamente 10 $SOL. Es un ejemplo para entender el mecanismo, no una cotización real...
Confirmás la operación y esperás que se complete.
Pero hay algo que probablemente desconocés...
En muchas plataformas descentralizadas, los precios dependen de fondos llamados pools de liquidez, donde se mantienen reservas de diferentes criptomonedas para permitir intercambios.
Cuando alguien compra una cantidad importante de un token, modifica esas reservas y puede hacer que su precio aumente.
Y ahí aparecen los robots.
PRIMER MOVIMIENTO: EL ROBOT SE ADELANTA.
Un programa automatizado consigue anticipar tu operación y compra $SOL antes que vos en el mismo fondo de liquidez.
Su compra provoca una subida del precio.
Cuando finalmente se procesa tu transacción, esos $SOL ya cuestan más.
SEGUNDO MOVIMIENTO: VOS PAGÁS EL PRECIO MODIFICADO.
Los 1.000 $USDT se utilizan para realizar el intercambio.
Pero en lugar de recibir los 10 $SOL que mostraba inicialmente la aplicación, terminás recibiendo, por ejemplo, 9,8 $SOL.
¿Por qué se ejecutó igualmente?
Porque muchas plataformas permiten establecer un margen de variación del precio denominado slippage, o tolerancia al deslizamiento.
Ese margen contempla que el mercado pueda cambiar entre el momento en que confirmás una compra y el momento en que se ejecuta.
Los atacantes buscan aprovechar justamente esa tolerancia.
TERCER MOVIMIENTO: EL ROBOT VENDE.
Una vez ejecutada tu compra, el programa vende los $SOL que había adquirido previamente.
Si la maniobra resulta rentable, consigue vender a un precio superior y quedarse con la diferencia, descontando sus costos.
Y acá se entiende el nombre.
¿POR QUÉ SE LLAMA SANDWICH ATTACK?
Porque tu operación queda atrapada entre dos movimientos del atacante, igual que el relleno de un sándwich entre dos rebanadas de pan.
El primer movimiento es la compra del robot.
En el medio está tu transacción, que termina ejecutándose a un precio desfavorable.
Y al final aparece la venta del robot, que busca convertir esa diferencia de precio en ganancias.
En términos técnicos, la primera maniobra se denomina front-running y la segunda, back-running.
PERO LA INVESTIGACIÓN DE 2026 REVELÓ ALGO MUCHO MÁS INTERESANTE...
Con el tiempo, diferentes blockchains comenzaron a implementar mecanismos para dificultar estos ataques.
Algunos sistemas evitan publicar anticipadamente las transacciones. Otros las envían por canales privados o limitan quién puede observarlas antes de su ejecución.
En teoría, esto dificulta que un robot se adelante.
Sin embargo, los investigadores descubrieron que esas protecciones no siempre resultaban suficientes....
En Ethereum encontraron exposición de información mediante mecanismos privados de distribución de operaciones y reorganizaciones de bloques.
En Solana identificaron riesgos asociados con validadores y aplicaciones.
En Tron observaron ataques compatibles con robots que aprovechaban diferencias en los tiempos de llegada de las transacciones.
Y en Base detectaron incluso un problema técnico que exponía operaciones pendientes, además de ataques contra comportamientos previsibles.
AHORA... LA PREGUNTA ES... ¿SE PUEDE EVITAR?
No existe una garantía absoluta, pero sí medidas para reducir la exposición.
Antes de intercambiar criptomonedas, revisá el precio estimado, la liquidez disponible y la tolerancia al deslizamiento.
Evitá configurar márgenes excesivamente altos. Cuanto mayor sea la variación que aceptás, mayor puede ser el perjuicio si alguien manipula el precio.
También conviene utilizar plataformas que incorporen mecanismos específicos de protección contra ataques MEV, sin asumir que esas protecciones son infalibles.
Y ACÁ ESTÁ EL VERDADERO PROBLEMA.
Estamos acostumbrados a pensar que una estafa informática necesita engañarnos para conseguir una contraseña, una firma o acceso a nuestros dispositivos.
Pero los Sandwich Attacks muestran una amenaza diferente.
Podés operar desde tu propia billetera, utilizar una plataforma legítima y recibir las criptomonedas que compraste.
La transacción puede ser completamente válida... Lo que no necesariamente fue justo es el precio al que se ejecutó.
EL ROBOT NO NECESITA LLEVARSE TUS CRIPTOMONEDAS. PUEDE CONSEGUIR QUE RECIBAS MENOS Y CONVERTIR ESA DIFERENCIA EN SU GANANCIA.
Y cuando ese mecanismo se repite millones de veces, pequeñas diferencias de precio pueden transformarse en cantidades extraordinarias de dinero....
La investigación deja una pregunta que merece atención: si incluso las operaciones diseñadas para estar protegidas pueden quedar expuestas, ¿cuánto control real tenemos sobre el precio que terminamos pagando?

FUENTE
No Place to Hide: An Analysis on Protected Order Flow Sandwich Attacks.
Investigadores: Lioba Heimbach, Ozan Solmaz, Burak Öz y Christof Ferreira Torres.
Publicado en arXiv el 23 de septiembre de 2026.
https://arxiv.org/abs/2609.28115
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