Perdieron 3.500 millones de dólares de otros... y se fueron de vacaciones
Su Zhu y Kyle Davies fundaron Three Arrows Capital (3AC) en Singapur en 2012, y lo convirtieron en uno de los fondos cripto más influyentes del mundo. Su Zhu llegó a tener más de 500.000 seguidores, dando opiniones de mercado que parte de la comunidad tomaba casi como profecía.
En mayo de 2022, el colapso de Luna (historia #14 de esta serie) les hizo perder 200 millones de dólares de golpe. Semanas después, el fondo no pudo cubrir sus deudas y colapsó del todo: terminó debiendo 3.500 millones de dólares, con pérdidas totales de más de 4.200 millones. Una de las quiebras de fondo de cobertura más grandes de la historia.
Lo insólito empieza después. Cuando los liquidadores intentaron contactarlos, ambos desaparecieron. Dejaron de responder. En una videollamada legal, mantuvieron cámara y micrófono apagados mientras sus abogados hablaban por ellos. Los liquidadores terminaron pidiendo permiso judicial para citarlos... por Twitter, porque no había otra forma de ubicarlos.
Mientras cientos de inversionistas perdían sus ahorros, el New York Times reveló qué hacían los fundadores: Kyle Davies pintando en cafés, leyendo a Hemingway en la playa, viajando a ver Fórmula 1 a Bahréin, y en una foto que se volvió viral, acariciando un tigre de vacaciones en Dubái. Su Zhu admitió que pasó ese tiempo jugando videojuegos y conviviendo con surfistas.
El desenlace legal fue desigual: Su Zhu fue arrestado en 2023 intentando salir de Singapur y cumplió solo cuatro meses, no por fraude, sino por no cooperar. Kyle Davies sigue sin enfrentar consecuencias legales serias.
¿El remate? Meses después, ambos lanzaron Open Exchange, una plataforma donde la gente compra y vende sus reclamos de bancarrota de 3AC. Ganan dinero facilitando el mercado de las mismas deudas que dejaron sin pagar.
¿Tú qué crees, falta regulación más dura para estos casos, o es el riesgo que se acepta al invertir fuera de la banca tradicional?
Sígueme para la próxima historia de la semana.
