En los últimos tres meses, Bitcoin experimentó una fuerte caída hacia los 58,000 USD durante junio y julio debido a la salida de capitales en sus ETFs, para luego registrar un violento repunte en agosto que lo disparó por encima de los 80,000 USD impulsado por el ingreso de liquidez institucional, lo que reactivó las compras corporativas y aceleró el debate regulatorio en Wall Street; en paralelo