Pasaron ya dos meses. Sesenta días de un silencio distinto, de mirar espacios vacíos y entender que el tiempo no se detuvo, aunque por dentro todo parezca haber quedado en pausa desde ese doblete sísmico en mi querido país.😭💔
Hay ausencias que pesan más que cualquier escombro. Nos tocó ver cómo en un instante se interrumpieron vidas y proyectos: cumpleaños que quedaron a medio cantar, el café caliente de las seis de la mañana que ya no se sirvió, y tantas risas cotidianas que hoy se nos quedan suspendidas en el aire. Duele en lo más profundo pensar en las historias que se apagaron, en los objetos llenos de recuerdos que jamás se van a heredar.
Sin embargo, a dos meses de la fractura, también nos damos cuenta de algo: la tierra tembló, pero la esencia de quienes somos no se cayó. La calidez de nuestra gente, esa capacidad de abrazar en medio de la penumbra y la dignidad con la que compartíamos el día a día siguen vivas en los que quedamos aquí.
Hoy este dolor trasciende fronteras. Acompaño también con el corazón en la mano a nuestros hermanos de Colombia🇨🇴, Perú🇵🇪 y de cada rincón de la región que ha sentido la fuerza devastadora de la naturaleza. Aunque compartimos la misma huella del luto, también compartimos la misma capacidad de levantarnos de entre la adversidad.
No pretendo buscar un sentido a lo incomprensible ni pedirles que olviden. Solo quiero recordarles que no estamos solos cargando con esta cicatriz. ❤️Nos sostenemos en la memoria sagrada de los que partieron y en el calor de los que seguimos de pie. Un día a la vez, con el alma dolida pero unidos como hermanos, seguimos. Todavía pueden donar a organismos oficiales de dichos países, demostremos que juntos somos posibilidad ❤️
Hay ausencias que pesan más que cualquier escombro. Nos tocó ver cómo en un instante se interrumpieron vidas y proyectos: cumpleaños que quedaron a medio cantar, el café caliente de las seis de la mañana que ya no se sirvió, y tantas risas cotidianas que hoy se nos quedan suspendidas en el aire. Duele en lo más profundo pensar en las historias que se apagaron, en los objetos llenos de recuerdos que jamás se van a heredar.
Sin embargo, a dos meses de la fractura, también nos damos cuenta de algo: la tierra tembló, pero la esencia de quienes somos no se cayó. La calidez de nuestra gente, esa capacidad de abrazar en medio de la penumbra y la dignidad con la que compartíamos el día a día siguen vivas en los que quedamos aquí.
Hoy este dolor trasciende fronteras. Acompaño también con el corazón en la mano a nuestros hermanos de Colombia🇨🇴, Perú🇵🇪 y de cada rincón de la región que ha sentido la fuerza devastadora de la naturaleza. Aunque compartimos la misma huella del luto, también compartimos la misma capacidad de levantarnos de entre la adversidad.
No pretendo buscar un sentido a lo incomprensible ni pedirles que olviden. Solo quiero recordarles que no estamos solos cargando con esta cicatriz. ❤️Nos sostenemos en la memoria sagrada de los que partieron y en el calor de los que seguimos de pie. Un día a la vez, con el alma dolida pero unidos como hermanos, seguimos. Todavía pueden donar a organismos oficiales de dichos países, demostremos que juntos somos posibilidad ❤️
