Las pizzas más caras de la historia (y el hombre que jura que no se arrepiente)
Esta semana continuamos con la historia más famosa de todo el universo cripto. La conoces de nombre, seguro. Pero apuesto a que no conocías el detalle final, el que la hace todavía más insólita.
Mayo de 2010. Laszlo Hanyecz, un programador de Florida, publica un mensaje en un foro llamado BitcoinTalk. Bitcoin tenía apenas un año de vida, prácticamente nadie fuera de un pequeño círculo de nerds sabía que existía. Laszlo escribió algo como: pago 10.000 bitcoin por dos pizzas grandes, con cebolla, pimiento, salchicha, champiñones, tomate y pepperoni. Nada raro, nada de pescado.
Un usuario llamado "Jercos" aceptó. Pidió las pizzas de una Papa John's y se las llevó a la casa de Laszlo a cambio de que le transfiriera los 10.000 BTC.
En ese momento, esa cantidad de Bitcoin valía unos 41 dólares. Ni siquiera alcanzaba para una cena elegante.
Hoy, esos mismos 10.000 Bitcoin valdrían varios cientos de millones de dólares, dependiendo del precio del día que lo calcules.
Esa parte ya la sabías, probablemente. Lo que mucha gente no sabe es que esa no fue la única vez que Laszlo gastó una fortuna en pizza sin saberlo. En los días siguientes, siguió comprando pizzas con Bitcoin varias veces más, solo para probar que el sistema funcionaba. Se estima que en total gastó unos 100.000 BTC de esa época en distintas pruebas, no solo los 10.000 que se hicieron famosos.
Y acá viene lo que de verdad me parece insólito de esta historia: en entrevistas años después, Laszlo ha dicho, una y otra vez, que no se arrepiente. Que su objetivo nunca fue acumular riqueza, sino demostrar que Bitcoin podía usarse como dinero real, para comprar cosas reales. Y que, de hecho, sentirse mal por esa decisión sería no entender para qué sirve el dinero: para gastarlo cuando lo necesitas, no para acumularlo esperando que suba.
Cada 22 de mayo, la comunidad cripto entera celebra el "Bitcoin Pizza Day" pidiendo pizza y compartiéndolo en redes, como una especie de homenaje medio en broma, medio en serio, a la ingenuidad (o a la fe genuina) de los primeros días de esta tecnología.
Lo que más me hace pensar de esta historia no es la cifra ni el arrepentimiento que uno esperaría. Es que Laszlo, sin saberlo, terminó fijando el primer precio real de mercado para Bitcoin. Antes de esa transacción, Bitcoin no tenía un valor de referencia frente a nada tangible. Después de esa pizza, sí.
¿Tú podrías vivir sin arrepentimiento sabiendo que gastaste lo que hoy serían cientos de millones de dólares en dos pizzas?
Con esta continuamos la semana 2 de Nuestro insólito universo Crypto. El Viernes seguimos trayendo las historias más raras, reales y virales de este ecosistema que nunca deja de sorprendernos.
