Una historia impactante es la de Vitalik Buterin y el hack de The DAO en 2016.
Un atacante explotó una falla y robó millones en Ethereum. La comunidad enfrentó una decisión difícil: aceptar la pérdida o intervenir. Finalmente, se realizó un “hard fork” que devolvió los fondos, pero dividió la red en dos: Ethereum (ETH) y Ethereum Classic (ETC). Este evento marcó un debate clave sobre descentralización, ética y gobernanza en cripto.$