Dicen que el mercado cripto es volátil… pero nadie habla de lo volátil que es la rutina de los traders. Si existiera un gimnasio exclusivo para cripto, sería algo así:
• Cardio de velas japonesas: correr en la caminadora mientras ves cómo una vela verde se convierte en roja justo cuando pensabas que ibas a ganar.

• Pesas de FOMO: levantar barras que pesan lo mismo que tu arrepentimiento por no haber comprado Bitcoin en 2013.

• Yoga del HODL: mantener la misma posición durante años, esperando que tu altcoin “algún día” suba.

• Crossfit de airdrops: saltar de proyecto en proyecto, llenando formularios y siguiendo cuentas que nunca darán nada.

El entrenador personal sería un bot de Telegram que grita: “¡Compra ya! ¡Vende ya! ¡No seas débil!” mientras te cobra comisión por cada rep.

Y claro, la cafetería del gimnasio solo serviría café con stablecoins: un latte pagado en USDT, un espresso en DAI, y un frappé que nunca llega porque estaba en Terra. (Sigueme $SUI)