Ejecutivos de las mayores compañías petroleras de EEUU aseguran que la crisis mundial de combustibles sobre la que venían alertando desde hace meses finalmente llegó, en medio del prolongado cierre del estrecho de Ormuz, el agotamiento de reservas y nuevos ataques contra infraestructuras energéticas en Oriente Medio.
La escasez física de crudo y de productos refinados repercute directamente en los costos de producción y transporte a escala global, alimentando las presiones inflacionarias y elevando el fantasma de una desaceleración económica generalizada.
La escasez de derivados del petróleo y el encarecimiento de los fertilizantes amenazan especialmente a economías del Sur Global, dependientes del diésel para el transporte y la producción agrícola. Brasil, por ejemplo, importa alrededor de 25% del combustible que consume, mientras expertos advierten que el aumento de los costos energéticos y agrícolas podría profundizar los problemas de seguridad alimentaria mundial en 2027. $CL
La escasez física de crudo y de productos refinados repercute directamente en los costos de producción y transporte a escala global, alimentando las presiones inflacionarias y elevando el fantasma de una desaceleración económica generalizada.
La escasez de derivados del petróleo y el encarecimiento de los fertilizantes amenazan especialmente a economías del Sur Global, dependientes del diésel para el transporte y la producción agrícola. Brasil, por ejemplo, importa alrededor de 25% del combustible que consume, mientras expertos advierten que el aumento de los costos energéticos y agrícolas podría profundizar los problemas de seguridad alimentaria mundial en 2027. $CL
