Ayer por la noche Canadá rompió negociaciones comerciales con Estados Unidos.

La decisión se tomó luego de que la administración de Donald Trump impusiera aranceles drásticos del 50% sobre miles de millones de dólares en productos canadienses.

Canadá no se sometió y prefiere librar una guerra comercial. Como respuesta directa a las medidas de Washington, el gobierno canadiense confirmó que igualará los aranceles "dólar por dólar" para proteger a sus trabajadores y a su industria.

Estas no son buenas noticias para México que sostiene muy buena parte de su economía a través de la integración de las cadenas productivas de América del Norte.

Somos como tres roomies tratando de mantener una casa a flote, donde uno trata de imponer su voluntad con pistola en mano, el otro se niega, también saca un arma y los tres terminarán pagando los platos rotos que deje esa pelea.