La salida de 10.000 millones de dólares en capitalización de stablecoins desde mayo es, para mí, el ajuste necesario antes de volver a ver demanda real en el mercado. Cuando veo que se fueron 7.700 millones en junio, entiendo que los grandes operadores están buscando liquidez en dólares o reduciendo exposición ante la falta de volatilidad sostenida, pero no estamos ante un escenario de pánico sistémico como lo que operé en mayo de 2022. Los titulares se enfocan en la caída, pero olvidan que el mercado siempre purga el exceso de apalancamiento antes de buscar un piso sólido. Actualmente, opero $BTC bajo la tesis de que si la liquidez en stablecoins se estabiliza, el retroceso actual en el precio es una oportunidad de acumulación en la zona de los 62k. El flujo on-chain me muestra que el capital no está saliendo del ecosistema, sino migrando a instrumentos de rendimiento más conservadores dentro de la red. Mi estrategia para las próximas 72 horas consiste en mantener el long en $BTC mientras el soporte de los 60k no se pierda en cierre diario. Si $ETH pierde los 3.300 dólares, consideraré que el setup de corto plazo se invalida y cerraré posiciones. Datos clave: La reducción de 7.700 millones en junio es la más alta desde el colapso del ecosistema Terra, pero el volumen de liquidación de posiciones apalancadas en exchanges se ha reducido un 15% respecto a la semana pasada, según datos de Coinglass.