El suelo está cerca, pero aún no ha llegado

El mercado parece estar en una fase de corrección profunda, más que en un colapso estructural. La sobreventa es evidente, el miedo es extremo y los indicadores de sentimiento reflejan un pesimismo desbordado. Sin embargo, la capitulación final aún no se ha producido.

Cuando llegue, probablemente veremos un movimiento violento en la dirección contraria. Hasta entonces, la clave es mantenerse alerta y observar los signos de agotamiento en la caída. La historia ha demostrado que los momentos de mayor pesimismo suelen ser las mejores oportunidades de compra. El reto es identificar el momento preciso en que la marea cambia.